





Destrucción de un hogar habitado es un corto sobre los niños que crecieron en casas okupadas, casas que han sido desalojadas y demolidas y de las cuales solo quedan restos “arqueológicos” de una vida pasada. Esta pieza de no ficción, para mi era una forma de encontrar nuevas formas de narrar. De pensar mucho más en las imágenes en contrapunto con el sonido, encontrar lo poético en cada imagen, en espacios abandonados. Todo esto lo queríamos relacionar con los pájaros y los nidos, y hablar de estos niños como pichones sin nido. A la hora de plantear la dirección de fotografía, la cuestión del movimiento, a forma de zooms constantes, de paneos, nos remitían al vuelo de un pajaro, a unos ojos que vuelan por el espacio.